viernes, 23 de mayo de 2014

Artículo de opinión. La cantera de CB Bembibre PDM

OJALÁ QUE AHORA SÍ

REPASAMOS LA POLÍTICA DE CANTERA DE CB BEMBIBRE A LO LARGO DE SU HISTORIA

Este artículo de opinión nace después de leer el balance de la cantera que se nos ha mandado desde el servicio de prensa de CB Bembibre PDM y que es positivo. La verdad es que me alegro y comparto que los pasos dados esta temporada para intentar consolidar una cantera al amparo del equipo de Liga Femenina han sido importantes.

Se ha hablado de la necesidad de que en esta localidad se cree una estructura de baloncesto y practicantes, además de dar un salto en sus escuelas deportivas enganchando cada vez más niñas y niños, y que tengan su salida competitiva en equipos antes que tengan que emigar a otros sitios. Más allá de que ahora haya un equipo de Liga Femenina, creemos que se necesita una estructura real de "arraigo" con la población a modo de cantera, de tal forma que si en algún momento (Dios quiera que no pase o que suceda lo más tarde posible) deja de haber baloncesto de élite en Bembibre, ello no quiera decir que desaparezca todo vestigio del deporte de la canasta en esta localidad.

Dicho esto, aviso, este artículo va a ser crítico y me arriesgo a que no guste, pero sin pretender ir contra nadie (que no se entienda así, por favor), sí que creo que hay que ser críticos y saber lo que en mi modesta opinión se pudo hacer mejor y sobre esta base poner los cimientos para hacer una verdadera cantera.

No se trata de hacer algo que compita contra canteras de la talla de Aros, Ponce o Avenida, estaríamos locos si hablamos de eso. Pero sí de intentar captar cada vez más niñas a la cantera y en la cantidad será más fácil que haya calidad y que salga gente que sea capaz de ayudar al primer equipo en un futuro. El pasado lunes escuchamos a "Chiqui" Barros expresar su deseo de que Bembibre fuese el faro real del baloncesto femenino en nuestra comarca y que jugadoras de diversas localidades sintiesen la inquietud de acudir a los equipos de base teniendo como referente el conjunto de Liga Femenina.

Bembibre ha hecho muchísimas cosas bien a lo largo de estos años, como con un proyecto basado en la austeridad y gastar racionalmente se ha ido creciendo poco a poco hasta llegar a lo que es hoy. Pero lo mismo que merece muchísimas alabanzas, probablemente hasta ahora no se ha valorado lo suficiente la importancia de apostar fuerte por una cantera. Ojalá sea el momento ahora.

LOS ORÍGENES Y PRIMERAS DUALIDADES CON EL 6,25

Todos sabemos que el club nace en los años noventa con aquel equipo de jugadoras como Lorena, Blanca, Chus, Natalia, Silvia, etc. que siendo júnior y dirigidas por José Luis Velasco se apuntan a la líga júnior autonómica. No lo hacen mal y desde entonces, cuando crecen, deciden inscribirse en la Segunda División Femenina /(una categoría ahora desaparecida en Castilla y León).

Van llegando jugadoras algo más veteranas de Ponferrada como Alicia o Ana Valderrey y poco a poco se van incorporando varias de diferentes puntos de la comarca... Por aquel entonces, también se incorporó una joven Gilda Silva (algo mayor que las Lorena, Blanca, Natalia...)  y con el paso de los años va siendo el equipo simpático de la villa de Bembibre.

Entonces con el inicio del presente siglo, el club decide sacar un equipo júnior femenino que se puede considerar el primero de cantera si no incluímos a aquel que fue el germen del club. Son niñas nacidas entre 1984 y 1985 principalmente y que están dirigidas por Ana Valderrey, haciendo un buen papel.

Paralelamente en Fuentesnuevas surge un grupo de equipos, principalmente niñas, que empìezan a acudir en alguna ocasión a los partidos de Bembibre... Es el germen de lo que luego será el 6,25. Se empieza a especular con posibles vinculaciones pero no va más allá la cosa. Repetimos, principios del presente siglo.

LA LLEGADA A PRIMERA NACIONAL. DESAPARICIÓN DE LA CANTERA Y BREVE VINCULACIÓN CON CIUDAD DE PONFERRADA

La relación entre Bembibre y 6,25 ha tenido altibajos a lo largo de todos estos años... Ese es un hecho obvio y este artículo no pretende posicionarse de uno y otro lado porque no es su misión. Pero podemos decir que el primer momento de fricción llegó probablemente cuando el CB Bembibre PDM logra el ascenso a Primera División Nacional Femenina.

Entonces José Luis Velasco, hasta entonces entrenador, decide dar un paso atrás y centrarse en la secretaría técnica, contratando a la leonesa Mónica González, y llegando con ella algunas jugadoras contrastadas de León para poder competir con garantías en la Primera Nacional.

Lo cierto es que ese momento marca un punto de inflexión. Poco a poco vamos asistiendo a cómo va desapareciendo ese equipo júnior y no hay más equipos de cantera por detrás, mientras que sus entrenadoras (y también jugadoras del primer equipo), Ana Valderrey y Alicia, se integran en el CB 6,25. Probablemente hablamos de dos chicas que ya no tendría mucho sentido que estuviesen jugando en el equipo de Primera Nacional de Bembibre, pero lo cierto es que en Ponferrada se crea en el año 2003 un equipo de Segunda División que duraría pocas temporadas, pero donde llegaron varias de las ex jugadoras de los primeros años de Bembibre, así como muchas de aquellas que estaban en su equipo júnior.

Fue una marcha cordial y desde Bembibre no se puso impedimento. Las relaciones entre ambos clubes fueron correctas, pero aunque se llegó a especular con una posible vinculación, lo cierto es que cada uno siguió su propio camino. En la temporada 2003-04 incluso el club del Bierzo Alto no tuvo ningun equipo de cantera, no habiendo "vestigio alguno" de lo que hubo de base algún año antes.

Cabe destacar la labor en estas temporadas en el Bierzo Alto de un equipo formado al margen del CB Bembibre como era el "Pretoria Sport Club", que tenía una generación interesante de jugadoras y que en esa campaña 2003-04 fue subcampeón cadete provincial (el entrenador era el actual comentarista deportivo, Javi Mendaña).

Es más, tras esa ocasión, desde el CB Bembibre PDM en vez de hacer una vinculación con el "Pretoria Sport Club", se apostó por hacerla con el CB Ciudad de Ponferrada. El club entonces presidido por José López Durán tenía un grupo de jugadoras nacidas en 1987, entrenadas por Santi Crespo, que llevaban años jugando juntas y que ese año se iba a salir en liga provincial.

El acuerdo fue que ese equipo júnior pasaba a estar vinculado al Bembibre, pero seguía su propia trayectoria y lo cierto es que coordinación hubo poca. En la práctica ello se tradujo en que un par de jugadoras de Ciudad de Ponferrada acudían dos veces por semana a entrenar a Bembibre y completar convocatorias.

Esa vinculación fue muy breve, ya que al término de esa campaña 2004-05, Ciudad de Ponferrada hacía desaparecer sus equipos femeninos, salvo un infantil. Mientras, un entrenador precisamente desencantado con la política deportiva de ese club fichaba por Bembibre como entrenador ayudante de Mónica González en los últimos partidos de liga. La intención era que dirigiese la formación de una cantera en Bembibre desde entonces... Estamos hablando de Alberto Cordón.

Por cierto, aquel "Pretoria Sport Club" siguió al margen de CB Bembibre y de cualquier vinculación, con un equipo júnior una temporada más, pero acabaría por desaparecer. Una pena ya que estábamos hablando de una generación de jugadoras nacidas en 1987 y 1988 bastante interesante en el Bierzo Alto y que se perdió.

LA ETAPA DE ALBERTO CORDÓN COMO RESPONSABLE DE CANTERA

Estamos en la temporada 2005-06, Mónica González acaba de abandonar Bembibre y le sustituye al frente del equipo la madrileña Beatriz Pacheco. Mientras, Alberto Cordón empieza una ilusionante etapa como responsable de cantera con el objetivo de desarrollar un proyecto de futuro en Bembibre.

Con él se lleva de Ciudad de Ponferrada a buena parte de las jugadoras del equipo infantil femenino que él mismo entrenaba. Una generación muy buena con jugadoras muy prometedoras del año 1992 como María Barrios y otras algo más pequeñas pero que ya empiezan a destacar como Marta Vega o su propia hija, María Cordón. Además, también llegan jugadoras importantes de Bembibre como Eva o Diana que hacen un gran papel

Dicho equipo hace una grandísima temporada en la liga infantil provincial quedando fuera del título solo por average particular contra el Colegio Leonés. Las cosas van viento en popa y parece que ahora sí se puede crear una cantera estable y productiva en Bembibre reforzadas por interesantes jugadoras de Ponferrada.

Por encima de todo, el primer equipo consigue un histórico ascenso a Liga Femenina 2 y ante la gran temporada del equipo infantil, se apuesta por inscribirlo en la competición cadete autonómica. Ese equipo empieza a dar buenos resultados además, llegando en alguna temporada a acabar entre los 8 primeros equipos de Castilla y León. Y además algunas jugadoras se meten en ritmo de entrenamientos y convocatorias con el conjunto de Bea Pacheco (Eva, María Barrios, Diana, María Cordón...).

Sin embargo, las relaciones empiezan a deteriorarse entre Alberto Cordón y la junta directiva del club. El técnico y algunos familiares acusan a CB Bembibre de no dar una adecuada atención a sus jugadoras, y dicen que al final de la campaña van a abandonar un club, cuyas fuentes más cercanas entienden que esta situación se enquista mucho debido al carácter del entrenador y empiezan a trabajar en una alternativa. Es el final de la temporada 2009-10

ACUERDO CON 6,25 PARA INTEGRAR A SUS JUGADORAS JÚNIOR EN EL EQUIPO DE SEGUNDA DIVISIÓN

En la 2010-11 Alberto Cordón ficharía por Ciudad de Ponferrada para entrenar su equipo de Primera Nacional Masculina, aunque inmediatamente, al año siguiente lo haría por Baloncesto Femenino León como entrenador de cantera, donde sigue actualmente. Pero esa misma campaña que abandona Bembibre, varias de sus jugadoras  deciden cruzar el Manzanal y jugar en BF León, mientras que otras dejan el baloncesto y grupo de jugadoras como Marta Vega, María Barrios o Eva Olano deciden quedarse.

Mientras tanto, el secretario técnico del club, José Luis Velasco intenta un acuerdo con el CB 6,25 que hasta entonces había sido imposible debido a las grandes diferencias que de aquella tenían Alberto Cordón y Miguel García (presidente del 6,25). Así pues, apalabran que el club ponferradino pase a ser cantera de un Bembibre que asuma directamente a las jugadoras júnior del 6,25 dentro de un equipo filial de Segunda División que se quiere crear, además de ayudar al equipo de Liga Femenina 2.

Esta toma  de contacto llega cuando la situación del primer equipo, y tampoco la persona que sustituya a Alberto Cordón está decidida. En verano el club decidiría no renovar a Bea Pacheco y acabaría por contratar a "Chiqui" Barros.  Mientras tanto había candidatos también a la coordinación de cantera, algunos de ellos muy interesados que llegaron a montar algún negocio en Bembibre con la intención de echar raíces, pero al final sería el propio técnico ferrolano el que asumiría estas funciones, aunque con el tiempo sería   Raquel Álvarez la que cogería el cargo.

Creemos que dicho acuerdo verbal con el 6,25 fue cogido muy con pinzas y eso fue el motivo de algún desencuentro posterior, aunque ahí probablemente todo el mundo tenga responsabilidades. Se creó el equipo filial de Segunda Femenina donde estaban en un principio jugadoras júnior procedentes del 6,25 como Sandra Cereijo, Sara Blanco, Eva García, María Pérez, mientras que había otras que quedaban del anterior equipo de Bemibibre como Marta Vega o una María Barrios que comenzaría entrenando con el equipo de Liga Femenina 2 pero abandonaría la práctica del baloncesto a mitad de temporada.

El primer tema controvertido fue la situación de Alba González. La base que hasta entonces había militado en Ciudad de Ponferrada estaba en edad cadete y la lógica indicaba que lo mejor hubiera sido integrarse en el equipo autonómico del 6,25 que llegaría a ser cuarto de Castilla y León y quien sabe si con Alba incluso llegado a meterse en un campeonato de España.

Sin embargo, siendo aún cadete de primer año, la jugadora y su familia apostó por integrarse directamente en el equipo de Segunda División de Bembibre. Esa fue una decisión muy personal y probablemente algo que ocurriera años anteriores influyó en ello, pero en cualquier caso el club del Bierzo Alto fue el que menos responsabilidad tuvo en ello (ninguna).  Cada uno tendrá que hacer análisis de por qué se llegó a ese punto.

Eso sí, no deja de ser una pena que malos entendidos puedan condicionar decisiones, lo cierto es que la satisfacción de la jugadora, su familia y los entrenadores de Bembibre por su evolución es enorme y puede darle la razón en el sentido de que el trabajo con ella es bueno, pero creemos que podría haber sido mejor si hubiese tenido una mayor continuidad competitiva a lo largo de estos años.

LAS DOS TEMPORADAS DE SEGUNDA DIVISIÓN (2010-12)

Con "Chiqui" Barros llegó de ayudante Raquel Álvarez y fue la persona que asumió más directamente el trabajo de cantera con  la estructura que ya estaba dispuesta. El equipo de Segunda División Femenina ya estaba ideado antes de su llegada, y, con todos los respetos, pensamos que inscribirlo en dicha categoría fue un retroceso.

La mejora de una jugadora u otra pudo llegar por el ritmo de entrenamientos, en el caso de aquellas que estaban entrenando con en el equipo de Liga Femenina 2 y que de aquella se trataba de Sandra Cereijo, Eva García, María Barrios (quien lo dejó a mitad de temporada) y Alba González. La principal crítica que se llevó el club por los que defendían que el equipo debía salir en júnior autonómica, en vez de Segunda División, es que entendían que en la decisión del club primó el criterio de abaratar el coste de las fichas de las jugadoras extracomunitarias, por encima de lo deportivo (Aminata Diop y Andrea Boquete esa campaña tuvieron ficha de Segunda División).

Nosotros no creemos que fuese la competición más adecuada, ya que solo había tres equipos de Segunda División, que fueron incluídos en la liga júnior autonómica femenina, repartidos en los grupos "preferentes" contra conjuntos de un nivel bastante bajo a los que se les ganaba con mucha amplitud. Además, con el término de la primera fase antes de Navidad, a los equipos de Segunda División se les "apartaba" y se tiraron más de dos meses sin competir, hasta que se enfrentaron directamente en una liguilla de cuatro jornadas Bembibre, Santa Marta de Tormes y Tierra de Burgos.

Las bercianas tenían bastante mejor equipo y acabaron primeras (aunque a punto estuvieron de llevarse un susto cuando en la última jornada las burgalesas pudieron contar con su júnior, Cristina Salinas) y ello les valió para jugar una fase de ascenso en Avilés a Primera Nacional. Pero viendo algunos partidos, honestamente pensamos que esa liga, discontinua y contra equipos de un nivel muy bajo sirvió para poco más que una cadete de primer año como Alba González se viese con el desparpajo de competir contra jugadoras bastantes más mayores y se confirmase como el principal valor de futuro de Bembibre y con la que "Chiqui" Barros se ha ilusionado en su futuro en estos años.

Ya en la temporada 2011-12 se volvió a inscribir al equipo en Segunda División, siendo el otro equipo participante el "Tierra de Burgos" (solo había dos). Al menos en esa ocasión compitieron en grupos "especiales" contra los mejores conjuntos júnior, con lo que hubo partidos más igualados, pero el equipo desde diciembre no volvió a competir... Ahí se acabó la historia del conjunto de Segunda División.

DESENCUENTROS CON EL 6,25 QUE NO FUERON NADA BENEFICIOSOS (TEMPORADA 2012-13).

Queremos tratar este asunto con la mayor "objetividad" posible, sabiendo que es difícil por estar metido de lleno en el baloncesto berciano. Sin embargo, es evidente que hubo una falta de entendimiento entre Bembibre y 6,25 que no resultó nada beneficiosa. No se trata de buscar culpables, pero sí lamentarse que por estos desencuentros no se pudiese llegar a una relación interesante.

Desde el CB 6,25 se entendió que "enviar" a las jugadoras que acababan su etapa cadete al equipo "filial" de Bembibre les iba a "cortar" su progresión como jugadoras si se iba a inscribir en Segunda División y por ello decidieron volver a sacar equipo júnior autonómico con la generación de 1996, una de las más talentosas de jugadoras que ha habido en El Bierzo y que venía de ser cuarta de Castilla y León, por detrás de Ponce, Aros y Avenida.

Hubo conversaciones a diferentes niveles con la idea que el júnior de 6,25 se vinculase a Bembibre y varias de sus jugadoras pudiesen entrenar e ir convocadas con el equipo de Liga Femenina. Sin embargo no fue posible el acuerdo debido a diferencias sobre el número de entrenamientos a los que debían ir esas jugadoras con uno y otro equipo. Al final fue una pena que esa distancia fuera insalvable y que no hubiese una coordinación y entendimiento real entre los dos clubes.

Lo cierto es que creemos que de haber cedido todos un poco, habría resultado beneficioso en todos los sentidos. Interesaba especialmente una jugadora prometedora y que posteriormente tomó la decisión de marcharse fuera del Bierzo siendo ahora subcampeona de España júnior.
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CB Bembibre volvió a carecer de equipos de federados de cantera. Sandra Cereijo y Alba González se integraron de pleno en el equipo de Liga Femenina aceptando el rol que les correspondía y como jugadoras que se mantenían del que quedaban del de Segunda Femenina.

Más allá de esta travesía en el desierto, si que empezaban a llegar equipos procedentes de las escuelas del club, principalmente alevines e infantiles que empezaban a verse en diferentes torneos.

UNA TEMPORADA EN EL QUE SE HAN HECHO COSAS BIEN

No sé si llamarlo borrón y cuenta nueva, pero por lo menos ha empezado a haber movimientos para recuperar la cantera en Bembibre, y que por lo menos aquellas jugadoras que han tenido que irse a otras localidades a jugar en competiciones federadas, comiencen a regresar.

El primer paso ha sido el equipo que ha participado este año en la liga júnior provincial, aunque en su mayoría eran cadetes. Por el grupo de jugadoras que se juntó, y en un grupo nuevo, probablemente haya sido la competición más adecuada, con una liga relativamente extensa y que han estado jugando hasta hace poco. Salvo Colegio Leonés y un poco 6,25 el resto del nivel ha sido bajo, pero estamos hablando de un comienzo y probablemente aunque han ganado fácil en muchos encuentros sí que pensamos que era una competición más adecuada que la autonómica para este equipo.

Como líder del equipo ha estado Alba González, que se ha convertido en un "faro" para sus compañeras, aunque esta liga obviamente se le ha quedado muy pequeña. Además, ha sido una alegría ver cómo se han reenganchado como entrenadores gente como Roberto Carlos, después que fuese el segundo entrenador de Alberto Cordón en una anterior etapa.

Se ha hecho una estructura de técnicos donde también está la propia Alba  llevando equipos de escuela y Salva Montenegro, todo ello supervisado por Raquel Álvarez, quien creemos que en cuanto ha tenido autonomía para tomar decisiones en la cantera lo ha ido haciendo bien. Sabe detrás de lo que anda, ya que también ha sido coordinadora de cantera del Ensino de Lugo.

Pero sobre todo, una cosa que a quien escribe le ha gustado es el arraigo que ha tenido la cantera con el club. Se ve que jugadoras y padres están implicados de lleno en el CB Bembibre, que ese era un punto que quizás se había echado de menos en otras ocasiones. Hay un tirón que hay que aprovechar, y el hecho de que jugadoras de Liga Femenina sean ídolos para niñas y familiares es un poderoso arma para enganchar aún más chicas a la cantera.

Aún quedan pasos por dar pero como primer paso en esta "nueva etapa" donde hubo un júnior provincial femenino y numerosas jugadoras y jugadores vinculados a las escuelas deportivas, ya es un buen inicio sobre el que crecer... Esperemos que esta vez sea la definitiva.

CONCLUSIONES
  •  Si el club entiende que la cantera debe ser una estructura piramidal con una gran base de jugadoras, puede hacer una gran labor en este sentido. Se está mejorando mucho en la labor de captación en los últimos años, visitando colegios, y dando a conocer el equipo de Liga Femenina por Bembibre y alrededores. Cada vez se ven más niños en el "Arena" y a muchos de ellos se les puede enganchar.
  • Importancia del "Chiquibasquet". El hecho que se pueda desarrollar una actividad como esta resulta muy importante en la labor de captación.
  • Competir en las ligas adecuadas. Si se busca la mejora individual de las jugadoras, se deben buscar las competiciones más adecuadas según el nivel del equipo. El júnior-cadete de la presente estuvo bien inscrito en la provincial, pero si llegase alguna generación de superior calidad, habría que plantearse ligas como las autonómicas, lo que iría en beneficio de las jugadoras y que lo notase en su caso el equipo de Liga Femenina cuando pudiese escoger entre un amplio abanico de chicas "cualificadas" para ayudar en sus entrenamientos.
  • Ligas duraderas. En relación con lo anterior, la mejora llega con la competición, y el estar parados muchos meses no ayuda mucho. Es un lujo que no se puede permitir, por mucho que luego se trabaje muy duro con los entrenamientos, por lo que las ligas deben tener un mínimo de duración (al menos de octubre a abril).
  • La cantera es una inversión. Tenemos que quitarnos la mentalidad de mirar prioritariamente a la rentabilidad, aunque por otro lado, es algo en el que tienen que aportar todos. El club debe hacer esfuerzos, pero las familias también para poder sufragar los gastos, ya que en cualquier equipo se pagan cuotas mensuales. 
  • "Bembibre el faro del baloncesto femenino". Terminamos con esta frase de "Chiqui" Barros pronunciada el pasado lunes. Debe ser quien encabece el baloncesto femenino en El Bierzo, pero para ello hay que saber aglutinar todas las ilusiones, sensibilidades y coordinarse con otros clubes de la comarca. Si se logra y se dejan al margen egos seguro que se podrán hacer cosas muy interesantes
Rubén Fernández Sánchez
(Responsable de "Bierzobásket"  )

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